Tres razones por las que la charlatanería y la pseudociencia atrapan tan fácil al ortodoncista

No es fácil escribir sobre esto, probablemente sea politicamente incorrecto, sin embargo se tiene que decir, se tiene que explicar. A continuación una nota sobre mis propias experiencias anecdóticas sobre las cuales saco mis conclusiones y comparto con ustedes.

Al caminar un poco en tiempo y años en el mundillo de la ortodoncia te das cuenta de varias cosas, tanto políticas como académicas, las cuales terminan por no cuadrar tu perspectiva de lo que puede ser nuestra profesión, nuestra ciencia. De tantos tópicos para platicar sobre lo curiosa que es nuestra especie (el ortodoncista) existe uno que me preocupa y demasiado. La facilidad con la que la charlatanería y la pseudociencia nos atrapan, lo fácil que nos lo venden, lo fácil que nos lo tragamos…. y lo fácil que se vuelve “hecho científico”. Platicando con varios lectores de Orthohacker, amigos ortodoncistas y  estudiantes de posgrado, me he dado cuenta de varias constantes que existen para que nosotros seamos presa fácil para la pseudociencia. He hecho algunos apuntes sobre esas constantes y las explico a continuación:

1.- Investigar solo sirve para hacer nuestra tésis: Usualmente todos llevamos bioestadística y/o metodología de la investigación en nuestros posgrados (y licenciatura) y solo nos sirve para algo, hacer una tesis que a su vez solo sirve para algo, graduarte. Punto no más, investigar no es algo que llame la atención en ortodoncia. Y por lo mismo no sabemos diferenciar que tan ciertas son o no las investigaciones, vaya mientras nos digan que tienen  “marco teórico” es más que suficiente para que logias de ortodoncistas las den como “ciencia”.

2.- Leemos para aprender y recitar de memoria no para analizar y criticar: Es de lo más familiar que en cualquier posgrado los alumnos aprendan varios artículos, muchos de ellos considerados clásicos e historia de la ortodoncia, sin embargo debido a la mecánica del sistema educativo, el alumno tiene que aprenderse los artículos de memoria para recitarlos al siguiente día o para el exámen, pero es raro saber que los critiquen, que se sienten a analizar si esa literatura clásica es realmente científica y no un cúmulo de argumentos retóricos y datos dudosos de observaciones sesgadas y narradas con fantasía, la cual satisface nuestra necesidad de que una autoridad nos esta asegurando que algo es ley.

3.- Hemos arraigado relaciones codependientes con filosofías creadas y patrocinadas por casas comerciales: Y aquí tengo que repetirlo de manera legible, para no crear malos entendidos, las filosofías y las casas comerciales nos han dado mucho, jamas lo he negado, les debemos mucho, bueno cada vez que compramos sus brackets y vamos a sus cursos lo pagamos. Pero de la misma manera en que nos han dado, nos han quitado. Es triste y patético ver como se forman hordas de borregos los cuales son incapaces de cuestionar, criticar y analizar el “conocimiento” que les venden los gurús, cual clase de catecismo, cual secta religiosa… algo así como la logia de búfalos mojados.

Esas 3 constantes encuentro en cada congreso, evento, curso o diplomado lo cual me grita alerta de  “pseudociencia en ortodoncia”. No podemos tapar el sol con un dedo, la ortodoncia la practican tanto especialistas como dentistas generales con diplomado, y veo como se han creado campañas patrocinadas por asociaciones para que los pacientes se cuiden y escojan por los ortodoncistas con especialidad (o maestría) y no vayan con dentistas los cuales solo invirtieron fines de semana, lo cual entiendo, entiendo el mensaje y la preocupación, estoy más que inmerso en el problema, es normal que a mi práctica privada lleguen pacientes que por querer pagar menos se fueron con alguien que no estudio de la manera “clásica” y sorpresa me toca a mi tener que explicar y corregir varias cosas.

Sin embargo esa preocupación y “harta” responsabilidad por alertar a la población sobre los pseudo-ortodoncistas, no la veo aplicada también en alertar a los ortodoncistas sobre la “pseudo-ciencia”. Probablemente por que es fácil identificar a un pseudo-ortodoncista, probablemente por que nos hacemos los valientes señalándolos, pero veo muy pocos con pantalones para señalar a la pseudociencia, veo muy pocos con criterio para quitar la pseudociencia de los  programas de los posgrados, veo a muy pocos queriendo rescatar a la ortodoncia de las garras de la pseudociencia. Veo a muy pocos enseñando a los alumnos a no seguir gurús o líderes y a seguir a la ciencia sea a donde sea que nos lleve.

No lo voy a negar, saber que un pseudo-ortodoncista (así les llaman, o también ortodoncista patito) aplica o consume pseudo-ciencia, no me preocupa, de hecho lo consideraría lógico, no me esperaría más de ellos. Lo que realmente me puede, me preocupa y me entristece es saber que un ortodoncista y estudiante de ortodoncia no sepa diferenciar entre ciencia y pseudociencia, me preocupa que cualquiera venga a venderle un producto y sabiendo nuestra falta de entrenamiento en ciencia, nos haga caer redonditos, como una de las presas más fáciles en el área de la salud.

Los 3 puntos que explico aquí, son solo una pequeña muestra de nuestra apatía por ser mejores profesionales, mejores científicos clínicos. Esa apatía esta llevando a nuestra ciencia, a nuestra especialidad, al vacío. Aún podemos rescatarla, aún podemos quitársela de las garras a la pseudociencia, aún hay una esperanza.

4 Comments

  1. Paty Aguilar 01/02/2017 at 1:45 pm

    Que tal lo más preocupante es que los que hicieron un diplomado por algunos años creen que hicieron una especialidad y creen que saben lo mismo o más que cualquier ortodoncista con especialidad o maestría. .. inclusive asisten a los congresos y opinan y además aseguran que los principios establecidos por años y años de investigación son mentira. .. que hacer antes estas personas ….Saludos

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  2. Dr Luis Alberto Hernandez Olguin 01/02/2017 at 1:59 pm

    Estoy de acuerdo, con lo que comenta doctor nos hemos hecho participes de muchas actividades generadas por nuestra misma población profesionista al permitirnos ser borregos y no ser analistas de nuestra misma profesión y dejarnos llevar por lo que los demás dicen y lo que comercialmente nos venden. Hemos dejado de tener criterios propios….

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  3. Ortokarlos 01/02/2017 at 3:02 pm

    Y esa retórica de la que platicamos que utiliza conceptos organizados con palabras domingueras y categorizaciones extranjeras que intentan sorprender y despertar la desconfianza de uno mismo y despertar la admiración de quien las usa. Esa actitud es tan antigua como el mismo Ángle que opacaba contrincantes con mitología griega e historia del arte. En fin, estoy de acuerdo en generar ortodoncistas críticos con menos polvo de hada y más herramientas de confianza.

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  4. RAYMUNDO J García Lamelas 03/02/2017 at 7:51 am

    En ésta era de la desinformación estamos acostumbrados a retwitear o compartir lo que nos llega sin verificarlo. Asimismo nos envían información de nuevas y novedosas técnicas y sin antes verificar y hacer un análisis de lo que se trata lo pasamos y difundimos. Tenemos que tomar el control de la información y antes de difundir investigar si es o no cierta y no sólo hablo de ortodoncia u odontología también de cualquier noticia o comunicado. Felicidades por tu artículo Mario.

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